BIENVENIDA

Presencia.

Sólo estando presente puedes hacerte a la idea de lo que es vivir la misión: experiencia.

Nuestra vida misionera es presencia, oración y acción.

En este nuevo espacio queremos compartir nuestra vocación misionera “desde el corazón de la misión”, desde los lugares donde nos encontramos y a través de las experiencias que vivimos. Pretendemos dar a conocer nuestra vocación específicamente misionera y cómo se traduce esto en el hoy de nuestras vidas: acercar un poco esa realidad que palpamos en primera línea de misión, cada día: India, Perú, Colombia, Congo, Tchad, Haití, Camboya, Marruecos e incluso España.

Desde ya os damos la bienvenida y os invitamos a adentraros con nosotras a este otro mundo repleto de vivencia y sobre todo, repleto de rostros que reclaman ser conocidos, contemplados, escuchados y acompañados, de corazón a corazón desde el corazón de la misión.

viernes, 18 de junio de 2010

HAITÍ- ESPERANZA DE UN PUEBLO QUE SOBREVIVE POR LA FE EN MEDIO DE LA TRAGEDIA





Nuestras hermanas Mª Luisa Picón y Milagros Azpitarte ya han regresado a Haití, desde hace un mes aproximadamente. Se han puesto en contacto con nosotras contándonos sus primeras impresiones: Puerto Príncipe destrozado y lleno de escombros y tiendas de campaña donde vive ahora la gente que ha quedado por allí, en condiciones muy muy precarias. “Iglesias, hoteles, colegios, almacenes e infinidad de casas totalmente destruidas. Cantidad de tiendas de campaña, toldos y chozas construidas con plásticos, se encuentran en las calles, plazas y espacios públicos, donde la gente vive en este momento. Esta situación y más las montañas de escombros que hay por todas las calles hace casi intransitable la ciudad”.
Nuestra misión en Haití está al noroeste de la isla, frente a Cuba, estamos en un pueblo llamado Bombardópolis. Aquí el terremoto no ha afectado directamente, pero sí en cuanto a las gentes que han ido llegando huyendo del desastre en Puerto Príncipe y de los familiares que vivían y estudiaban en la capital. En este lugar nuestra labor ha discurrido, desde hace ya varios años, según las necesidades que hemos ido encontrando y siempre empezando por acompañar a la gente en lo que vive. “En el viaje a Bombardópolis el Padre nos fue poniendo al tanto del impacto del terremoto en la parroquia, 75 jóvenes que estudiaban en la ciudad muertos, cantidad de familiares de la gente de la parroquia desaparecidos y otros que regresaron a su pueblo por haberse quedado sin nada”.



La realidad ha cambiado pero ello hace más fuerte el sentido de nuestra presencia en medio del pueblo haitiano. “En medio de toda esta situación caótica hemos constatado lo que siempre hemos visto en el pueblo Haitiano: son gentes acostumbradas a sufrir, valientes en la resistencia ante las dificultades, creyentes y piadosos, poniendo su confianza en el Señor, trabajadores y humildes”.
Y en medio de toda esta realidad vuelve a brillar la presencia de Dios en el corazón de la gente, porque algo que caracteriza a los haitianos es su fe en Dios y la fortaleza que sacan de esta fe, que les ayuda a salir adelante incluso en condiciones tan duras como estas.
Somos misioneras del Corazón de Jesús y estamos llamadas a llevar esta presencia allá donde nos encontremos.
Nuestra labor ahora empieza por la escucha y la esperanza: “Nosotras nos sentimos agradecidas a Dios que nos vuelve a enviar a Haití. Estamos ilusionadas y contentas, no tanto por lo que seamos capaces de hacer, sino por la oportunidad que tenemos de encontrarnos nuevamente con un pueblo que conocemos, queremos y deseamos acompañar, siendo impulsoras de Esperanza, testigos de Jesús y presencia del Reino”.











Milagros en Bombardópolis




Niño haitiano con burrik




Clase de corte y confección



















Hay un pequeño taller donde se imparten clases de bordado y croché (Promoción de la mujer)

1 comentario:

  1. Me encanta la novedad de nuestra pagina web. Tanto sonye verlo. Muchas gracias por el esfuerzo y el amor de bien travajar.
    Asi se puede ver lo que la companya hoy dia, concretamente su presencia y actividades misionera. Tan bonito!
    Siempre conmingo companya por que te dejo una parte de mi vida y llevo conmigo una de la tuya.Gracias por las experiencias de la vida comparida y mision. Muchas benbiciones porque "la semilla la tenemos en nuestras manos cada una"

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