BIENVENIDA

Presencia.

Sólo estando presente puedes hacerte a la idea de lo que es vivir la misión: experiencia.

Nuestra vida misionera es presencia, oración y acción.

En este nuevo espacio queremos compartir nuestra vocación misionera “desde el corazón de la misión”, desde los lugares donde nos encontramos y a través de las experiencias que vivimos. Pretendemos dar a conocer nuestra vocación específicamente misionera y cómo se traduce esto en el hoy de nuestras vidas: acercar un poco esa realidad que palpamos en primera línea de misión, cada día: India, Perú, Colombia, Congo, Tchad, Haití, Camboya, Marruecos e incluso España.

Desde ya os damos la bienvenida y os invitamos a adentraros con nosotras a este otro mundo repleto de vivencia y sobre todo, repleto de rostros que reclaman ser conocidos, contemplados, escuchados y acompañados, de corazón a corazón desde el corazón de la misión.

viernes, 10 de septiembre de 2010

UN MES CON LAS HERMANAS DE CAMBOYA




Una voluntaria española, María Llanos Espinosa, ha pasado un mes con nuestras hermanas en Camboya y nos cuenta cómo ha sido su experiencia. A través de las líneas que escribe se puede desgranar lo que es nuestra vida en la misión. Ha querido compartirlo con todos nosotros.
10 de Julio de 2010.
Seis de la mañana, acabo de aterrizar en el aeropuerto de Bangkok, mi destino final es Poipet. Como cada año me dispongo a emplear una mínima parte de mi tiempo en intentar ayudar a aquellos necesitados. Una vez más me asaltan grandes dudas sobre la verdadera razón de mi viaje......y una vez más llego a la misma conclusión, actúo por egoísmo puro y duro.......necesito sentirme bien conmigo misma y eso es lo que me impulsa a ayudar en cierta medida a los demás, recibo muchísimo mas de lo que soy capaz de dar...pero al final la consecuencia de mi acción puede considerarse positiva para todos.

jueves, 22 de julio de 2010

Domingo, 18 de julio de 2010

GUAPI , COLOMBIA.
+ ALEGRÍA Y AGRADECIMIENTO AL SEÑOR POR LA ORDENACIÓN SACERDOTAL DE CINCO JOVENES DIACONOS




El Vicariato Apostólico de Guapi, en la costa caucano-nariñense del Pacífico Colombiano, exulta de gozo en el Señor por el regalo de otros cinco jóvenes afro-colombianos de nuestra costa, que ayer se consagraron a Dios en el Orden Sacerdotal. Con ellos, se completa el número de doce oriundos de esta región sirviendo en el Vicariato. Hay otros tres más: un Franciscano, un Apóstol de la Redención y un Misionero Xaveriano de Yarumal que será ordenado en Medellín en diciembre.

Nuestras hermanas Eunice Mascarenhas y María Rubio, que están estos días en Guapi, han tenido la dicha de estar presentes en tan magno acontecimiento y nos narran como se fue desarrollando.

Unos días antes, en medio de constante lluvia y ratos de sol, se empezó a caldear el ambiente... Iban llegando los Diáconos, los Sacerdotes y los invitados, ya en lancha ya en avión... El Obispo-Vicario Apostólico de Guapi, Monseñor Hernán Alvarado, desde Bogotá al terminar el Encuentro de la CEC (Conferencia Episcopal Colombiana); Monseñor Fr. Rafael Morales, OFM, último Prefecto Apostólico desde Cali; el Rector del Seminario Arquidiocesano de Cali, donde se forman nuestros sacerdotes, otros sacerdotes formadores y amigos de Cali; religiosas que sirven o han servido en esta Iglesia particular de Guapi, Hnas. de la Providencia, Franciscanas de María Auxiliadora, Franciscana de de Jesú y María... Y, por último lo primero: las FAMILIAS de los nuevos sacerdotes, DONDE GERMINÓ SU VOCACIÓN sacerdotal.

viernes, 18 de junio de 2010

HAITÍ- ESPERANZA DE UN PUEBLO QUE SOBREVIVE POR LA FE EN MEDIO DE LA TRAGEDIA





Nuestras hermanas Mª Luisa Picón y Milagros Azpitarte ya han regresado a Haití, desde hace un mes aproximadamente. Se han puesto en contacto con nosotras contándonos sus primeras impresiones: Puerto Príncipe destrozado y lleno de escombros y tiendas de campaña donde vive ahora la gente que ha quedado por allí, en condiciones muy muy precarias. “Iglesias, hoteles, colegios, almacenes e infinidad de casas totalmente destruidas. Cantidad de tiendas de campaña, toldos y chozas construidas con plásticos, se encuentran en las calles, plazas y espacios públicos, donde la gente vive en este momento. Esta situación y más las montañas de escombros que hay por todas las calles hace casi intransitable la ciudad”.
Nuestra misión en Haití está al noroeste de la isla, frente a Cuba, estamos en un pueblo llamado Bombardópolis. Aquí el terremoto no ha afectado directamente, pero sí en cuanto a las gentes que han ido llegando huyendo del desastre en Puerto Príncipe y de los familiares que vivían y estudiaban en la capital. En este lugar nuestra labor ha discurrido, desde hace ya varios años, según las necesidades que hemos ido encontrando y siempre empezando por acompañar a la gente en lo que vive. “En el viaje a Bombardópolis el Padre nos fue poniendo al tanto del impacto del terremoto en la parroquia, 75 jóvenes que estudiaban en la ciudad muertos, cantidad de familiares de la gente de la parroquia desaparecidos y otros que regresaron a su pueblo por haberse quedado sin nada”.